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A group of architects working and exploring through architectural fields since 2015.

We are interested in new ways of approaching our environments and contexts. We take into account the relationships that generate them, from the individual to society, and we focus on the understanding of architecture and urbanism as a piece of an interconnected puzzle.

Always working in-between fields, from urbanism to communication, from industrial design to art, from digital to pure analogic, we look for ways to expand our knowledge and understanding of our surroundings.




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CASA MARTÓN

RESTAURANT, 2020 





                  













                                                                       

 







Arquitecta a cargo: Marta Badiola y Lorna de Santos
Fotografía: Bacon Studio


El Restaurante Casa Martón, situado en el pequeño pueblo aragonés Sallent de Gállego, lleva el nombre de la familia que lo regenta. Llevado en su día por dos hermanos en una pequeña construcción junto a la plaza del pueblo que disponía de un pequeño salón con espacio para apenas 4 mesas y una chimenea, han conseguido el reconocimiento de ser el mejor Restaurante-Asador del Valle.

Hoy son los hijos, Sandra y David, los responsables de mantener la gastronomía familiar y los que se atrevieron a dar un paso más. Desde hace unos años tenían el proyecto de demoler la construcción existente y construir un nuevo edificio que les permitiese crecer. Nosotras llegamos cuando nos encargaron el interiorismo del restaurante con el edificio nuevo en plena construcción.

El desafío del encargo era diseñar juntos para los 270m2 del nuevo restaurante, un concepto que partiese de la identidad familiar, transmitiendo su recorrido e historia a través de los materiales y manteniendo las cualidades espaciales de ese salón, pequeño e íntimo, que les permite estar cerca de sus clientes. El restaurante que diseñamos se articula en torno a un núcleo central de baños con una serie de salones y espacios donde comer. Cada uno de ellos busca tener unas cualidades espaciales singulares que ofrecen siempre una experiencia distinta. En uno de ellos comes contemplando el muro de piedra de La Torre adyacente con más de 600 años de antigüedad, mientras en otro puedes ver las herramientas con las que la familia ha trabajado el campo durante años, o puedes sentarte frente a las brasas viendo a Sandra trabajar la carne en el asador. 

En este proyecto entendimos que las cosas guardan la memoria de lo que somos y de lo que hemos hecho, y que esa es la razón por la que la familia Martón ha almacenado una cantidad inmensa de materiales, objetos y útiles desde generaciones atrás que nos hablan de su trabajo en el campo, de su tradición y gusto por la gastronomía, de la evolución de los paisajes del valle y su relación con las personas que lo habitan. Todo ello ha conformado un archivo valiosísimo para este proyecto. Hizo falta un trabajo de campo exhaustivo durante meses para analizar las posibilidades de cada pieza, seleccionando y diseñando al mismo tiempo. De aquí salieron bebederos de madera convertidos en lámparas o percheros, o los bebederos de piedra que utilizamos como lavabos en los baños y para uno de los cuales construimos un pedestal adaptado a la topografía particular de su superficie. Con los  cuellos de madera de las esquilas hicimos pequeñas bandejas de cobro, reutilizamos portaderas para la carga en animales como elementos decorativos y estanterías, y aprendimos qué eran y para qué servían las muchanas, las talegas, las cubiertas o las zoquetas que acompañan la decoración del espacio.

También se recuperó y reutilizó mucho del material que salió de la demolición, con sus cicatrices y huellas del paso del tiempo. Con la tarima de suelo hicimos el techo acústico de uno de los comedores, pero también muchas de las piezas de mobiliario, encimeras de mesas, estanterías, revestimientos de pared. Con las vigas de madera ideamos una subestructura de madera de la que suspender distintos elementos, evitando perforar la insonorización del local, como el botellero de la barra o los diferentes sistemas de puertas y cerramientos de los salones. La piedra en la que apoyan los pilares de madera, son recuperadas de la antigua fachada, al igual que la piedra almacenada en la barra.

Cuando hemos empleado materiales nuevos el criterio siempre ha sido buscar materiales y colores naturales que nos hablen de una relación más directa entre lo humano y lo natural en su procesamiento y aplicación, rehusando la producción industrial a favor de la artesanía y el trabajo con las manos. El suelo es un mortero aplicado manualmente con base de arenas en distintos tonos. El aislamiento acústico es de virutas y otros restos de madera en tono natural. Hemos empleado para revestimientos y control de soleamiento telas de fibras naturales vegetales como el lino, algodón y cáñamo.

Este proyecto para nosotras es muy especial porque tiene la singularidad de comprender la historia viva de un lugar a través de los objetos, permitiéndonos trabajar con lo desconocido y aprender de la cultura y saberes de los entornos rurales en un proceso de documentación visual, reinterpretación, y puesta en valor de lo material para la conservación de la memoria de una familia y un territorio.